{"id":6571,"date":"2013-07-01T22:30:33","date_gmt":"2013-07-01T21:30:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/?p=6571"},"modified":"2017-01-04T18:22:55","modified_gmt":"2017-01-04T17:22:55","slug":"queendom-maybe-rise-reviewed-by-hawai","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/?p=6571","title":{"rendered":"\u00e2\u20ac\u0153Queendom Maybe Rise\u00e2\u20ac\u009d reviewed by Haw\u00c3\u00a1i"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.cronicaelectronica.org\/img\/cat\/076-2013-b.jpg\" alt=\"Queendom Maybe Rise\" \/><br \/>\nNacido en 1970 en Darmstadt, el alem\u00c3\u00a1n es un artista que \u00e2\u20ac\u02dctrabaja en muchos niveles cerebrales y f\u00c3\u00adsicos. Sus trabajos consisten en m\u00c3\u00basica electr\u00c3\u00b3nica concreta, instalaciones, video y fotograf\u00c3\u00ada ocasional\u00e2\u20ac\u2122. Colaboraciones con, entre otros, Atom\u00e2\u201e\u00a2, Jeremy Bernstein, Ana Carvalho, Bernhard G\u00c3\u00bcnter, Nikolaus Heyduck Francisco L\u00c3\u00b3pez, Paulo Raposo y Achim Wollscheid. M\u00c3\u00a1s de treinta publicaciones en diversas plataformas, lo m\u00c3\u00a1s selecto de la m\u00c3\u00basica experimental europea \u00e2\u20ac\u201cTrente Oiseaux, raster\u00e2\u20ac\u201cnoton, Entr\u00e2\u20ac\u2122acte, Sirr, Auf Afwegen, and\/OAR, Antifrost, Cr\u00c3\u00b3nica\u00e2\u20ac\u201c. Todo estos antecedentes son indicativos de hacia donde se dirigen los sonidos creados\/ capturados por Marc, un territorio abierto donde las part\u00c3\u00adculas de audio fluyen libres sin responder a patrones determinados previamente. Normalmente son min\u00c3\u00basculos trozos de ruido propagados por amplios paisajes de electr\u00c3\u00b3nica alargada, dilatada en espacios aislados.<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u0153Queendom Maybe Rise\u00e2\u20ac\u009d es, hasta la fecha, el cuarto trabajo para el sello portugu\u00c3\u00a9s, una nueva incursi\u00c3\u00b3n en los parajes extensos, recostados sobre las arenas limpias, en las costas infinitas de la electr\u00c3\u00b3nica pura e inmaculada. El disco solo posee dos piezas, pero en ning\u00c3\u00ban caso es un \u00c3\u00a1lbum breve. La primera de ellas alcanza los cuarenta y un minutos de duraci\u00c3\u00b3n. \u00e2\u20ac\u0153\u00e2\u20ac\u02dcMaybe Rise\u00e2\u20ac\u2122 abre con un espacio de sonido concreto de dos elementos contradictorios, primeramente una arm\u00c3\u00b3nica pero indescriptible locaci\u00c3\u00b3n ut\u00c3\u00b3pica. Luego, un lugar se acci\u00c3\u00b3n humana altamente simb\u00c3\u00b3lico e hiperrealista, derivado de material grabado en los bosques costeros y las planicies altas del Tr\u00c3\u00b3pico de C\u00c3\u00a1ncer en Queensland, Australia, en julio de 2011,  compuesta en la primavera de 2012 mientras viajaba constantemente y estrenada en mayo 2 de 2012\u00e2\u20ac\u009d. De inmediato, una vez abierto el CD, empieza a sonar un ligero estruendo, un tendido de electricidad comienza a levantarse por encima del suelo y la humedad tropical. Es posible escuchar como se incrustan los fragmentos microsc\u00c3\u00b3picos entre medio de esta red energ\u00c3\u00a9tica. Progresivamente, a medida que transcurren pocos minutos, avanza ese estruendo ligero hacia una contundencia mucho mayor. De pronto, esa suavidad disfrazada se convierte en un cuerpo compacto y estrepitoso. Pareciera que no distinguiera notas ni melod\u00c3\u00adas, sin embargo, oculta en esa masa hay una alteraci\u00c3\u00b3n en la m\u00c3\u00basica. Pero resulta casi sin pretenderlo ni buscarlo, como surgiendo espont\u00c3\u00a1neamente producto del choque de sonidos, de la colisi\u00c3\u00b3n de cargas, m\u00c3\u00a1s o menos como estar situado en el centro de una tormenta en medio de las nubes. M\u00c3\u00a1s tarde, un quiebre brusco del ritmo, una rotura en la continuidad. Esos quiebres se presentan de vez en cuando, sin llegar a alterar en demas\u00c3\u00ada la l\u00c3\u00adnea que une un extremo con el otro. Son ataques repentinos de fuerza sonora impulsados contra lo que se les enfrenta, modificando el peso y la altitud de la pieza. Todo esto acontece hasta el minuto veinticinco. De ah\u00c3\u00ad en adelante es que comenzar\u00c3\u00a1n a o\u00c3\u00adrse la vida salvaje, el ruido tropical. Animales insertos entre bajos profundos, aves cantando junto con el rumor ac\u00c3\u00bastico, finalmente aquietados por la lluvia y el calor. \u00e2\u20ac\u0153\u00e2\u20ac\u02dcQueendom\u00e2\u20ac\u2122 fue grabada y producida para la ceremonia inaugural de un Consulado del Reino de Elgaland\u00e2\u20ac\u201cVargaland en el pueblo de Karben, Alemania, en abril 11 de 2009. La pieza presenta a la poderosa Y\u00c3\u00b4ko Higashi (hamaY\u00c3\u00b4ko) en voces, que insin\u00c3\u00baa un conocimiento de fuerzas sobrenaturales. Todos los sonidos fueron generados con la voz de Y\u00c3\u00b4ko\u00e2\u20ac\u009d. Ocho minutos en las entra\u00c3\u00b1as de la artista japonesa. El alem\u00c3\u00a1n es uno de los distinguidos ciudadanos del reino (digital) de KREV, adem\u00c3\u00a1s de uno de sus ministros. Y en una de sus ceremonias es que se reuni\u00c3\u00b3 con Y\u00c3\u00b4ko, en una pieza que muestra el enorme potencial que emerge de las cuerdas vocales humanas. Al igual que en el track anterior, las planicies sonoras se recuestan pl\u00c3\u00a1cidas por momentos, para m\u00c3\u00a1s tarde desestructurar la armon\u00c3\u00ada reinante por medio de r\u00c3\u00a1fagas y estruendos que van cortando el aire, resquebrajando la atm\u00c3\u00b3sfera. De la tranquilidad a la distorsi\u00c3\u00b3n, del silencio, de la quietud a la explosi\u00c3\u00b3n comprimida, Y\u00c3\u00b4ko expulsa los sonidos m\u00c3\u00a1s insospechados desde su interior, mientras Marc los manipula obteniendo una gr\u00c3\u00a1cil obra de musique concr\u00c3\u00a8te. Tomando como punto de partida esos registros, Behrens los tritura y luego los esparce, los estira m\u00c3\u00a1s all\u00c3\u00a1 de sus bordes, extirpa ciertos elementos para pegarlos a otros diferentes. Hay una interacci\u00c3\u00b3n constante de cuerpos, friccionando entre si, al mismo tiempo que un tejido vivo, una substancia viva se reproduce por debajo de ese otro ente viviente que es hamaY\u00c3\u00b4ko. Las pulsaciones, los nervios se mueven incansablemente, la respiraci\u00c3\u00b3n se siente expandi\u00c3\u00a9ndose en el o\u00c3\u00addo. Respiraci\u00c3\u00b3n, exhalaci\u00c3\u00b3n, descanso, explosi\u00c3\u00b3n. Cables de carne trenz\u00c3\u00a1ndose con arterias sint\u00c3\u00a9ticas, fibra \u00c3\u00b3ptica atravesando canales vivos. Un coro de una sola persona tratada por magia digitalizada, cortando y pegando trozos, reteniendo la est\u00c3\u00a1tica, restallando en peque\u00c3\u00b1os golpes ext\u00c3\u00a1ticos.<\/p>\n<p>El ciudadano alem\u00c3\u00a1n deconstruye el sonido desde su ra\u00c3\u00adz m\u00c3\u00a1s \u00c3\u00adnfima y, como un insecto inquieto y laborioso, permanentemente interviniendo, sin descanso. Y, a\u00c3\u00ban as\u00c3\u00ad, se puede descansar sobre sus amplitudes ac\u00c3\u00basticas, y dejarse abordar por la limpieza de su ruido pr\u00c3\u00adstino y salvaje.<\/p>\n<p>via <a href=\"http:\/\/hawai.wordpress.com\/2013\/07\/\">Haw\u00c3\u00a1i<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacido en 1970 en Darmstadt, el alem\u00c3\u00a1n es un artista que \u00e2\u20ac\u02dctrabaja en muchos niveles cerebrales y f\u00c3\u00adsicos. Sus trabajos consisten en m\u00c3\u00basica electr\u00c3\u00b3nica concreta, instalaciones, video y fotograf\u00c3\u00ada ocasional\u00e2\u20ac\u2122. Colaboraciones con, entre otros, Atom\u00e2\u201e\u00a2, Jeremy Bernstein, Ana Carvalho, Bernhard G\u00c3\u00bcnter, Nikolaus Heyduck Francisco L\u00c3\u00b3pez, Paulo Raposo y Achim Wollscheid. M\u00c3\u00a1s de treinta publicaciones en &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/?p=6571\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;\u00e2\u20ac\u0153Queendom Maybe Rise\u00e2\u20ac\u009d reviewed by Haw\u00c3\u00a1i&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[371,45],"class_list":["post-6571","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-reviews","tag-371","tag-marc-behrens","entry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6571","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6571"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6571\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8734,"href":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6571\/revisions\/8734"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.cronicaelectronica.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}